En un paraíso lleno de frutas exóticas, de colores, sabores, lleno de hombres y mujeres bellos y mujeres con cuerpos perfectamente esculpidos, todos hablan entre ellos, ríen y se lo pasan bien, pero bajo la copa de un árbol hay una mujer dormida, no ríe, no habla, ni siquiera mira a nadie ni nada. A lo largo de un camino hay un hombre regando las fabulosas frutas. Construyendo sonrisas por el camino. Y un día decidió plantar la sonrisa más grande que jamás ese paraíso pudo ver. Allí al lado del árbol. La chica saco una fuera inimaginable para aquel mundo. Y le dijo al hombre que intentaría devolverle esa felicidad eternamente. Le ayudo a mantener y acabar de construir ese paraíso. Ese paraíso. La gente envidiada por aquella felicidad quiso construir otros. Pero no lo lograron. Aquel paraíso fue el más bonito del mundo. Nuestro paraíso y ahora plantare sonrisas en tu árbol y regare todos tus colores. Siento no entenderte la mayoría de las veces. Pero cumpliré mi promesa.
Bienvenidos al mundo alfabético de descripciones odiosas y maldecidas de pensamientos oscuros con polifacética virtual
jueves, enero 18, 2007
eTeRnAMeNTe
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1 comentario:
mmm....me huele a amor....
no hay nada mejor q sentarse a la sombra del arbol mutuo y pensar que no falta nada...para ser feliz aunuqe sea ese instante.
pd: sorry haberme desaparecido tanto tiempo....saludos.
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